HUMUS
Cuando me detengo actúo, sin notarlo, el esfuerzo es pleno y la marca más honda. Una marca que se puede tocar pero jamás se puede medir lo que se lleva. En ese encuentro sé que eres poco luminoso, cálido, seguro, humilde y natural. Desapareces a favor de otros colores porque no eres primario, secundario ni terciario, por tanto no tienes color complementario. Tu reflejo acontece en una especie de aglomerado entre la herrumbre y el viento. A tú ritmo, reúnes grumos que acontecen, dibujan envolturas que despliegan en fracción de segundos, tonalidades del color marrón, óxido de hierro deshidratado que las formas, puntos y líneas conjugan en un afán de abstracción sobre el soporte pictórico. Aparece el espacio problematizado, ámbito de movimiento y producción de procesos, que tienen que ver con la dimensión más compleja del uso del ocre, sin duda, su función simbólica.
El nombre de terracota proviene de las palabras terra (tierra) y coquere (hervir) que juntas significan "tierra cocida". Así como la arcilla y una pequeña cantidad de feldespato se combinan, del mismo modo, podríamos hacer analogía de cómo nace gesto presente en mis telas. Es por ello que la palabra escrita sólo ofrece acompañarme hasta la frontera de lo mundano porque la inmersión con el Espíritu es a solas, hacia la blancura cegadora, casi inmaterial del aire. Como gesto y pigmento a la vez, el tono café, es utilizado como elemento vehicular para retener en el plano terrestre, es decir el pictórico, aquello que el aire marcó; prolongar, por así decirlo la apariencia vital, lo aireo. De esta forma, el castaño, es utilizado como elemento para grabar en el plano terrestre varaibles del ocre, gestualidades que son parte de la naturaleza, es decir, configuran al plano bidimensional aquello que habita en el mundo simbólico y sólo es posible a través de la vivencia de los sentidos exlatando los procesos naturales y los seres vivos.
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| cortesía de Steven Warner. |
De la otra orilla de la tierra la palabra latina humus nos llama a una comprensión individual, colectiva y una historia de transmisión. Esta misteriosa palabra que significa suelo fértil ha transmitido de generación en generación a través de culturas y geografías, nuestro origen. La tierra se asocia a menudo con el cuerpo humano y con la curación. Ha representado el paso del estado natural al estado cultural como el elemento primario de la Vida, al que estamos naturalmente cerca, nos inspira e influye con palabras que hemos utilizado a lo largo de milenios para designarnos y definirnos. El homo, cercano a la tierra, está invitado a la humildad. Comprender plenamente quiénes somos requiere la aceptación de que somos parte de la tierra el suelo, el humus, al que volveremos.
Jocelyn Lugo.
septiembre 2024.



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